
El test para detectar la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) es uno de los análisis más confiables en medicina. Con tan solo una pequeña muestra se sangre, el test denominado ELISA (Ensayo inmuno enzimático absorbente) permite conocer si una persona está o no infectada por el virus, basándose para ello en la detección de anticuerpos contra el virus producidos por el sistema inmunitario.
¿Quién debe realizarse el test?
Cualquier persona que lo desee puede solicitar a su médico la realización de un test de ELISA, sin
embargo, se recomienda realizar el test si:
- Ha tenido relaciones sexuales sin preservativo con personas de las que desconoce si están o no infectadas.
- Ha tenido sexo con personas HIV positivas o con SIDA.
- Le han diagnosticado una enfermedad de transmisión sexual, como herpes genital, sífilis, chlamydia, gonorrea o hepatitis B.
- Ha tenido sexo sin protección con una persona que ha tenido múltiples compañeros sexuales; con hombres que tienen sexo con hombres; con usuarios de drogas intravenosas y/o con trabajadores sexuales.
- Es usuario de drogas intravenosas, cuando ha compartido agujas con otras personas.
- Ha sido víctima de una violación.
Se debe tener en cuenta que el tiempo que transcurre entre el momento de la infección y la aparición de los anticuerpos en la sangre (período de seroconversión o “ventana”) puede variar. Se piensa actualmente que la presencia de anticuerpos no puede detectarse antes de 2 a 6 semanas, pero para la mayoría de los sujetos esto sucede en un intervalo de tiempo de 3 meses. Si cree haber sido contagiado, es prudente hacer el test 2 a 6 semanas después de la posible infección y, en el caso de obtener un resultado negativo, repetirlo después de 3 meses.
A pesar de su confiabilidad, el ELISA no es específico de esta infección, por ello, debe ser confirmada con otra prueba, denominada Western Blot, en caso de dar el ELISA un resultado positivo. Si ambas pruebas son positivas, eso significa que la persona está infectada por el virus. Estar infectado implica que el virus está presente en el cuerpo y no quiere decir necesariamente que usted tenga SIDA; por lo que en cada caso particular, será su médico el que le aconseje las implicancias del diagnóstico.


