La toxoplasmosis encefálica es la causa mas frecuente de infección local del sistema nervioso central (SNC) en los pacientes con sida, su frecuencia a disminuido gracias los tratamientos instaurados. La toxoplasmosis encefálica se produce en el 25-50 % de los pacientes VIH en las etapas de inmunodeficiencia intensa.
La presentación clínica de esta infección oportunista puede ser, aguda o subaguda (menos de 4 semanas) , se manifiesta como una encefalopatia difusa con alteraciones de la conciencia y diversos tipos de síntomas focales como convulsiones, ataxia y hemiparesia. No existen síntomas de las meninges y el análisis de liquido cefalo raquídeo (LCR) suele ser normal o presentar alteraciones inespecficas. La tomografía computada (TC) con doble contraste muestra una o múltiples lesiones, las cuales tienen baja intensidad captan el contraste en forma nodular o de anillos, se ven en los lóbulos cerebrales, ganglios de la base y en menor frecuencia el cerebelo y tronco encefálico . En menos del 5 % la tomografía es normal.
Sin tratamiento la toxoplasmosis encefálica tiene una evolución mortal. El tratamiento debe mantenerse por 6 a 8 semanas. La tasa de mortalidad con tratamiento es menor al 10 – 20 % pero un 10-30 % de los pacientes pueden presentar secuelas neurológicas. Sin un tratamiento de mantenimiento la toxoplasmosis recidiva (vuelve aparecer) por lo que los fármacos deben ser mantenidos de forma crónica.



