
En el ámbito mundial se estima, que el número de adultos y niños viviendo con el VIH/SIDA a fines de 2003 alcanzaba a 37.8 millones en todo el mundo, donde 17 millones son mujeres (de 14 a 49 años) y 2.1 millones menores de 15 años. De los 5 millones de personas que se infectaron en el último año, casi la mitad son jóvenes de 15 a 24 años.
Para la Región, la principal forma de transmisión es la heterosexual, siendo las relaciones sexuales sin protección y el cambio de pareja frecuente entre los jóvenes uno de los factores más importantes que impulsan la epidemia. Esto ilumina dramáticamente la dificultad de intervenir en el espacio social donde se da mayoritariamente el riesgo y la transmisión, es decir la trama de nuestra vida afectiva y sexual.
Los informes de OPS para la Región, clasifican a la epidemia del VIH/SIDA como concentrada, ya que se manifiesta en los grupos denominados de “alto riesgo” y mantiene una prevalencia baja en la población general adulta. Más allá que la heterogeneidad entre los países es muy grande, Uruguay presenta esas mismas características América Latina y el Caribe, alberga el 8% de la población del mundo, concentrando el 4.9% de las personas viviendo con el VIH a comienzos del siglo XXI.



