El conocimiento de las enfermedades autoinmunes es un hecho obligado en la práctica clínica diaria. En la actualidad, los inmunólogos e investigadores básicos nos están ayudando a comprender y descifrar el complejo mecanismo del sistema inmune y sus alteraciones. A la vez que conocemos mejor la fisiopatología y los mecanismos implicados en el desarrollo de las enfermedades autoinmunes, los clínicos asistimos cada vez a más pacientes con enfermedades en que las alteraciones inmunológicas tienen protagonismo tanto patogénico como pronóstico y terapéutico.
Todos los órganos y sistemas de nuestra economía pueden verse afectados por enfermedades inmunológicas y, cada vez más, enfermedades etiquetadas como idiopáticas corresponden al grupo de enfermedades inmunes. La agresión por agentes externos (fármacos, bacterias, virus como el VIH, sustancias del medio ambiente, etc.) tiene una relación directa con el sistema inmune, cuyas alteraciones provocan unas repercusiones clínicas concretas. Predominaba el concepto de que las enfermedades autoinmunes incidían en personas jóvenes o de edad media. Si bien esto es cierto, cada vez asistimos a un creciente aumento de enfermos con edades avanzadas con procesos inmunológicos. Probablemente los estados nutritivos y la propia vejez influyan en el desarrollo de alteraciones inmunológicas.



