La carga viral (CV) corresponde a la cantidad de virus replicativo o latente que está presente en un individuo infectado. El total de partículas virales se distribuye en diferentes compartimientos, pudiendo ser dosificada en los fluídos (sangre, semen, líquido cefalorraquídeo, saliva) y en los tejidos (ganglio linfático, cerebro). El total de la CV en la infección por VIH, se encuentra principalmente en dos compartimientos: el tisular celular y el plasmático.
En los primeros los principales sistemas afectados son el linfático a nivel ganglionar y el nervioso, estimándose que la CV a nivel linfático es al menos 10 veces superior a la –CV en la sangre. El compartimiento plasmático en cambio está directamente correlacionado con la actividad replicativa viral. En éste, el ARN del VIH puede encontrarse en el suero y el plasma como partículas virales libres o en el interior de las células mononucleares de la sangre periférica en dos formas: estado latente (ADN proviral) o estado replicativo (ARNm).
La CV plasmática corresponde a la cantidad de partículas virales libres circulantes que hay en el plasma y representa un valor estimado de la CV total.

